Bajo la densa y larga capa de pelo que tienen los cachorros de poodle (de color blanco, negro, gris o crema y siempre en distribución uniforme) se esconde un perro bien proporcionado y robusto, ágil y musculoso.
Esta raza no cambia el pelo, que crece continuamente, por lo que debe ser cortado al menos dos veces por semana. Este recorte no se realiza de cualquier manera, sino que sigue una serie de reglas, desde hace tiempo, se encuentra en sus manos aplicarla. Estos modelos pueden ser: corte de cachorro, de cordero, holandés y de león, siendo este último el más popular de todos.
Los cachorros de poodle y su gusto por los baños
En este modelo se rapa completamente el tercio trasero y las extremidades, excepto las mitades inferiores, tanto de las extremidades como de la cola de los cachorros de poodle Esta raza presenta varios tamaños.
De lo único que hay que preocuparse es de su pelaje, necesita numerosas cepilladas semanales; el pelo de estos cachorros no cambia solo crece. En cuanto al ejercicio, lo necesita de forma moderada por lo que se adapta bien a espacios pequeños y los cachorros de poodle se destacan por excelentes perros de compañía.
Les encanta la vida en familia a la que se adaptan fácilmente. A pesar de este fácil acomodo a la vida familiar no ha perdido sus cualidades naturales como el valor o el instinto de caza o el amor por el agua, es una de las pocas razas que desea que lo bañen seguido. Los cachorros de poodle son muy inteligentes y fácilmente de adiestrar, incluso han ganado varios concursos de obediencia en los que puede llegar a desenvolverse en varias áreas.